Jueves, 8 de octubre, 19:30 h.
El idioma japones es rico en onomatopeyas. PUNI PUNI, la que da título a esta exposición, se utiliza para describir el sonido de algo blando, mullido, dúctil. Es el sonido que emiten las cosas al ser achuchadas. Una parte considerable de la industria japonesa actual se dedica al diseño, producción y comercialización de objetos PUNI PUNI: personajes o muñecos de estilo infantil en sus diversas versiones de peluches, vinilos, capsule-toys, complementos de moda, gominolas, mascotas para empresas .... Este revestimiento (dicho de los niños y de las cosas pequeñas y delicadas: bonito, gracioso, mono) que luce todo producto japonés es, sin duda, una de las características más reconocibles de la cultura visual nipona.
A finales de los 90, Takashi Murakami trasladó, en un acto genuinamente pop, la iconografía kawaii y otaku a sus pinturas y esculturas, difuminando los límites entre alta y baja cultura, entre arte y mercadotecnia. Murakami fue cabeza de puente en occidente de toda una generación joven de artistas japoneses que, bajo la común denominación de Superflat (lo plano como valor propio del arte japonés), muestran con éxito sus trabajos en EEUU y Europa. Es destacable que buena parte de los representantes más célebres de esta estética sean mujeres y que ya hayan sido varias las exposiciones dedicadas exclusivamente a artistas japonesas, como aquella primera comisariada por el propio Murakami bajo el título de Tokio Girls Bravo. No es de extrañar que lo kawaii consumido principalmente por chicas, encuentre su óptima representación artística en los trabajos producidos por ellas. PUNI PUNI ha querido centrarse también en la obra producida por mujeres japonesas residentes en España y españolas con evidentes influencias de la estética contemporánea japonesa, reuniendo trabajos que no sólo encuentran soporte en lienzos y papeles sino en cerámica, diseño de joyas, camisetas, vídeo, música, peluches y proyectos arquitectónicos.
Términos japoneses como kawaii, otaku, cosplay,j-pop, meido o gothic lolita, son ya tan populares en occidente como karaoke, sushi o manga. De igual modo la influencia del arte contemporáneo japonés, de sus ilustradores, diseñadores y mangakas es grande entre los creadores occidentales. PUNI PUNI convierte ese diálogo en el artefacto achuchable de las creadoras participantes en este proyecto.
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